Marcela, Marcelina, Marcelo se quedaron a vivir en Juslibol con la Focha Concha, necesitábamos verlos y que nos mostraran a través de narices, boca, ojos, orejas y manos como era ese espacio. Marcolvaldo no sabía vivir en esta ciudad. Vivimos en una ciudad en la que siempre pasa algo raro y como nos preocupa nuestro medio ambiente, salimos a investigar con chavales que son los que tienen los sentidos más abiertos. |
